viernes, 30 de septiembre de 2016

Cómo Evitar la Depresión Durante el Cuidado del Enfermo de Alzheimer

La depresión puede comprometer tu salud y afectar seriamente a la capacidad para cuidar de tu ser querido. Entender los signos de la depresión del cuidador y saber cómo prevenirla es fundamental.
“El Alzheimer es un monstruo que roba los recuerdos, una enfermedad degenerativa que agota a quien la padece y a quienes le rodean”. Laureano Caicoya
Cómo Evitar la Depresión Durante el Cuidado del Enfermo de Alzheimer

El cuidado: campo de batalla

El cuidado es a menudo física y emocionalmente agotador. En un esfuerzo para proporcionar la mejor atención posible, es habitual anteponer las necesidades de tu ser querido antes que las tuyas propias. A su vez, se puede desarrollar sentimientos de tristeza, ira y soledad. A veces, estas emociones pueden desencadenar la depresión en el cuidador.

¿Cuáles son los síntomas de la depresión del cuidador?

Todo el mundo tiene un mal día. Sin embargo, de ser diagnosticados con depresión -también llamada depresión mayor – debes tener cinco o más de los siguientes síntomas durante un período de al menos dos semanas. Uno de los síntomas debe ser o bien un estado de ánimo deprimido o pérdida de interés o placer. Los síntomas incluyen:
  • Estado de ánimo depresivo la mayor parte del día, casi todos los días. Tales como sentimientos de tristeza, vacío o llanto.
  • Disminución del interés o sensación de placer en todas -o casi todas– la mayoría de las actividades del día, casi cada día.
  • Pérdida significativa de peso sin hacer dieta, aumento de peso, disminución o aumento del apetito casi cada día.
  • Insomnio o aumento del deseo de dormir casi todos los días.
  • Inquietud o enlentecimiento, observado por ti o por otras personas.
  • Fatiga o pérdida de energía casi todos los días.
  • Sentimientos de inutilidad o culpa excesiva o inapropiada casi todos los días
  • Dificultad para tomar decisiones, o dificultad para pensar o concentrarse casi todos los días
  • Pensamientos recurrentes de muerte o suicidio o un intento de suicidio

¿Qué puedo hacer si creo que tengo depresión?

Si experimentas signos o síntomas de la depresión del cuidador, consulta a tu médico o a un profesional de la salud mental. La depresión puede conducir a diversos problemas emocionales y físicos, así como afectar a la calidad de la atención que es capaz de mantener a su ser querido. Sin embargo, la mayoría de las personas que padecen depresión se sienten mejor con la ayuda de medicamentos, asesoría psicológica (terapia) u otro tratamiento.

¿Cómo puedo prevenir la depresión?

Entre las medidas activas para prevenir la depresión cuidador:
  • Pedir ayuda. No esperes hasta que te sientas abrumado para pedir ayuda para cuidar a tu ser querido. Si es posible, implica a toda la familia para que participe en la planificación y en la prestación de atención. Busca los servicios de respiro y un grupo de apoyo para cuidadores. Una red de apoyo puede evitar que nos sintamos aislados, agotados y deprimidos.
  • No limites u olvides otras relaciones. El cuidado puede quitar tiempo a la reposición de las relaciones personales. Premiar y pasar tiempo con amigos que se preocupan por ti, te puede dar la fuerza y esperanza para continuar.
  • Comienza un diario. Escribir en un diario puede mejorar tu estado de ánimo por lo que le permite expresar el dolor, la ira, miedo u otras emociones.
  • Toma tiempo para ti. Participa en las actividades que te permiten relajarte y divertirte. Ir al cine, ver un partido, o asistir a una fiesta de cumpleaños o actividades religiosas. La actividad física y la meditación también pueden ayudar a reducir el estrés.
  • Mantén una actitud positiva. El cuidado te permite dar algo a cambio y hacer algo significativo en la vida y en el cuidado de tu ser querido. El cuidado también podría tener un significado espiritual para ti.
En definitiva, centrarse en estos aspectos positivos de la prestación de cuidados para ayudar a prevenir la depresión. Recuerda, si piensas que estás deprimido, busca ayuda. El tratamiento adecuado puede ayudar a sentirte mejor.
Tomado de: https://www.alzheimeruniversal.eu/2016/07/26/evitar-la-depresion-del-cuidador-alzheimer/

lunes, 12 de septiembre de 2016

Medidas De Control De La Disfagia Para Cuidadores

Los cambios en nutrición e hidratación durante todo el curso del proceso de la demencia son patentes. Por ello es interesante que el cuidador aprenda una serie de conocimientos sobre la disfagia. Así como sobre las técnicas de tratamiento y de gestión adecuadas específicas para este trastorno.
Disfagia, los problemas del Alzheimer al comer

En principio valorar el problema

El objetivo de la evaluación para un enfermo de Alzheimer con disfagia es identificar la naturaleza de la disfagia, identificar los factores que contribuyen, diferenciar el deterioro fisiológico y / o aspectos de la disfunción cognitiva. De igual modo, es necesario identificar la capacidad para mejorar la seguridad, y los beneficios potenciales de la intervención experta.
Por otro lado, los componentes específicos de la evaluación inicial componen aspectos como: la función sensorial, el posicionamiento de la cabeza y el cuello, las habilidades motoras orales, patrón de la masticación, salivación y elevación de la laringe.

¿Qué valora el profesional en problemas de disfagia en demencia?

  • El diagnóstico
  • El peso actual (y los cambios recientes de peso)
  • Dietas terapéuticas
  • Hábitos alimenticios actuales (incluyendo los tipos de alimentos y las cantidades consumidas en las horas programadas y no programadas)
  • Habilidades de auto-alimentación durante todo el transcurso de la comida
  • Dificultades en la alimentación y la masticación
  • Signos / síntomas (de la congestión, tos, asfixia con la bebida o tomar medicamentos, fiebre y letargo)
  • Resultados de la radiografía
  • Historia de neumonía

Para el cuidador…

  • ¿Cuáles son los problemas que tiene su familiar para comer, beber y tragar?
  • ¿Por qué cree que está teniendo un problema con tragar?
  • Indagar en los déficits sensoriales:
    • La ingesta secundaria a la percepción alterada/ausencia o disminución del gusto
    • Si ha disminuido el mecanismo de seguridad para detectar comida caliente
    • Si hay profundos déficits sensoriales en las etapas posteriores de la enfermedad que eliminan cualquier patrón de masticación funcional
  • Cabeza y cuello posicionamiento. La posición del cuerpo y de la cabeza habitual. Ten en cuenta que si tu ser querido es capaz de completar el posicionamiento independientemente de instrucción o al menos es capaz de ayudar en el posicionamiento. Se producen en las etapas avanzadas de la demencia. La flexión del cuello y cabeza son variables:
    • Extensión causada por la falta de gestión de la colocación
    • Hiperextensión de cabeza/cuello crónico.
El único objetivo apropiado de intervención en esta última etapa es mejorar los comportamientos funcionales del enfermo mediante el uso de equipo de adaptación o dispositivos de ayuda.

Recomendaciones en el control de la disfagia

  • La almohada cervical: acuna suavemente el cuello, la forma de media luna proporciona apoyo para la alineación del cuello.
  • Habilidades motoras orales (en labios, lengua y paladar blando).
  • Evaluación de patrones de movimiento funcionales (manipulación del bolo alimenticio durante la masticación y formación del bolo).
  • Anticolinergicos (reducen salivación)
  • Modificación de la dieta
  • Fortalecimiento muscular
  • Ejercicios de movilidad
  • Edulcorante a los alimentos
  • Aumento de la variación en la textura en los alimentos

Los cambios en nutrición e hidratación durante todo el curso del proceso de la demencia son patentes. Por ello es interesante que el cuidador aprenda una serie de conocimientos sobre la disfagia. Así como sobre las técnicas de tratamiento y de gestión adecuadas específicas para este trastorno.

Disfagia, los problemas del Alzheimer al comer

En principio valorar el problema

El objetivo de la evaluación para un enfermo de Alzheimer con disfagia es identificar la naturaleza de la disfagia, identificar los factores que contribuyen, diferenciar el deterioro fisiológico y / o aspectos de la disfunción cognitiva. De igual modo, es necesario identificar la capacidad para mejorar la seguridad, y los beneficios potenciales de la intervención experta.

Por otro lado, los componentes específicos de la evaluación inicial componen aspectos como: la función sensorial, el posicionamiento de la cabeza y el cuello, las habilidades motoras orales, patrón de la masticación, salivación y elevación de la laringe.

¿Qué valora el profesional en problemas de disfagia en demencia?

El diagnóstico
El peso actual (y los cambios recientes de peso)
Dietas terapéuticas
Hábitos alimenticios actuales (incluyendo los tipos de alimentos y las cantidades consumidas en las horas programadas y no programadas)
Habilidades de auto-alimentación durante todo el transcurso de la comida
Dificultades en la alimentación y la masticación
Signos / síntomas (de la congestión, tos, asfixia con la bebida o tomar medicamentos, fiebre y letargo)
Resultados de la radiografía
Historia de neumonía
Para el cuidador…

¿Cuáles son los problemas que tiene su familiar para comer, beber y tragar?
¿Por qué cree que está teniendo un problema con tragar?
Indagar en los déficits sensoriales:
La ingesta secundaria a la percepción alterada/ausencia o disminución del gusto
Si ha disminuido el mecanismo de seguridad para detectar comida caliente
Si hay profundos déficits sensoriales en las etapas posteriores de la enfermedad que eliminan cualquier patrón de masticación funcional
Cabeza y cuello posicionamiento. La posición del cuerpo y de la cabeza habitual. Ten en cuenta que si tu ser querido es capaz de completar el posicionamiento independientemente de instrucción o al menos es capaz de ayudar en el posicionamiento. Se producen en las etapas avanzadas de la demencia. La flexión del cuello y cabeza son variables:
Extensión causada por la falta de gestión de la colocación
Hiperextensión de cabeza/cuello crónico.
El único objetivo apropiado de intervención en esta última etapa es mejorar los comportamientos funcionales del enfermo mediante el uso de equipo de adaptación o dispositivos de ayuda.

Recomendaciones en el control de la disfagia

La almohada cervical: acuna suavemente el cuello, la forma de media luna proporciona apoyo para la alineación del cuello.
Habilidades motoras orales (en labios, lengua y paladar blando).
Evaluación de patrones de movimiento funcionales (manipulación del bolo alimenticio durante la masticación y formación del bolo).
Anticolinergicos (reducen salivación)
Modificación de la dieta
Fortalecimiento muscular
Ejercicios de movilidad
Edulcorante a los alimentos
Aumento de la variación en la textura en los alimentos


Ver más: https://www.alzheimeruniversal.eu/2016/09/02/control-disfagia-cuidadores/

© Alzheimer Universal
Visita: https://www.queridoabuelo.com/es/inicio.html

Música contra el Alzheimer. Los Misterios del Cerebro

El área que guarda la música se ve menos dañada, a pesar de la devastación que provoca la enfermedad de Alzheimer a nivel cognitivo en el cerebro, y en particular en la memoria. La mayoría de los enfermos conservan sus recuerdos musicales aún en fases avanzadas, logrando algunas veces relajar y calmar su estado de ánimo positivamente.
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Esta se guarda en diferentes áreas cerebrales de la del resto de los recuerdos, según señala un estudio, las posibles causas de este fenómeno, la “discoteca de los humanos”, el lóbulo temporal, es la parte del cerebro que va desde la sien hasta la zona del oído, y ahí es donde se gestiona nuestra memoria auditiva, incluyendo las canciones, y aunque este lóbulo es uno de los primeros en sufrir los estragos de la enfermedad de Alzheimer…¿cómo se explica que muchos enfermos no sepan su nombre, ni reconozcan su casa o cómo volver a ella y que reconozcan y recuerden aquella canción que los remonta a décadas atrás?, o por qué algunos no pueden articular palabras, pero se emocionan y llegan hasta tararear temas musicales…
Para poder responder a estas preguntas, algunos investigadores de varios países europeos liderados por neurocientíficos del Instituto Max Planck de Neurociencia y Cognición Humana de Leipzig (Alemania) se propusieron realizar un doble experimento. Por un lado buscaron qué zonas cerebrales son activadas cuando escuchamos canciones, y por otro, una vez que ya son localizadas, analizan si en los pacientes con Alzheimer estas áreas del cerebro presentan algún tipo de atrofia o por el contrario, resisten mejor el avance de la enfermedad.
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Para poder localizar cuál es el lugar donde el cerebro guarda la música, los investigadores hicieron escuchar a 30 individuos sanos 40 tripletas de canciones.
Tal como se explica en la revista Brain, el diseño del experimento se basa en la hipótesis de que la experiencia de escuchar música es para el cerebro diferente al área de recordarla y en ambos procesos intervienen redes cerebrales diferentes. Las actividades cerebrales de los voluntarios fueron registradas mediante imágenes por resonancia magnética funcional (fMRI). Así pudieron comprobar que la música se aloja en zonas diferentes del cerebro de donde se guardan los otros recuerdos.


Tomado de : https://www.alzheimeruniversal.eu/2016/03/30/musica-contra-alzheimer-misterios-cerebro/
© Alzheimer Universal
Visita:https://www.queridoabuelo.com/es/inicio.html

lunes, 29 de agosto de 2016

10 Tips para hablar con una persona con demencia.

demencia

  1. Usar frases sencillas y cortas.
De esta manera, a la persona con demencia le será más fácil entender lo que le está diciendo, una frase corta le permitirá entender el mensaje, que usted puede completar con la siguiente frase. Si usa frases demasiado largas y complejas se perderá en ellas. Haga pequeñas pausas entre las frases.
  1. Sonría, mantenga un tono de voz agradable.
Para una persona con demencia, sobre todo en estadíos avanzados, es más sencillo entender los gestos y las muestras de afecto que las palabras. La sonrisa, un tono de voz agradable y el volumen adecuado facilitarán la comunicación.
  1. Dígale lo que debe hacer y no, lo que no debe hacer.
A la persona con demencia le será más fácil entender frases en positivo y no sentirá que se le está limitando su independencia.
  1. No diga: “¿Te acuerdas de mí?” diga, “Soy fulano”.
Tenga en cuenta que su memoria está afectada, puede que no le recuerde o puede que, simplemente, no recuerde su nombre, o quizás sí lo hace pero le molesta que le ponga a prueba. Sencillamente preséntese.
  1. Indíquele que haga algo, no se lo proponga.
Aunque es muy importante que mantengan su independencia, en ocasiones, la capacidad para tomar decisiones en personas con demencia se ve afectada. Ponerlos en situaciones en las que deben decidir puede aumentar la ansiedad, por lo tanto, nosotros debemos proponer. En lugar de decir, “¿Qué te apetece comer hoy?” podemos decir, “¿Qué te parece si hoy comemos pollo?”.
  1. Orientar en el espacio y en el tiempo.
La desorientación es un síntoma de la demencia y eso ocasiona, entre otras cosas, que a la persona le cueste seguir conversaciones porque no saben a qué momento hacen referencia. Podemos orientar en tiempo y espacio para recordar la fecha y el lugar.
  1. Muéstrele los objetos a los que se refiere.
De esta manera le será más fácil comprender el objeto al que se hace referencia y podrá seguir con mayor facilidad su argumento.
  1. No le hable como si fuera un niño.
A nadie le gusta que le hablen como a un niño, a una persona con demencia tampoco, de hecho no son niños, ni se comportan como niños, el daño neurológico que sufren ocasiona pérdida de memoria, de fijación de información, apraxia, etc. pero es parte de un proceso patológico, no de un momento de la vida.
  1. No reproche ni compruebe los olvidos.
Sus olvidos son un síntoma de la demencia, ellos no pueden controlarlo, si se lo reprocha o le pone a prueba, puede ocasionar ansiedad y enojo.
  1. No se enoje, no grite.
Ser cuidador de una persona con demencia es muy desgastante, en ocasiones, no podemos controlar nuestras emociones y nos enojamos y gritamos. Esto sólo ocasiona que la persona se ponga a la defensiva, también grite o se ponga triste. Intente mantener la calma, puede separase de la persona unos minutos y regresar cuando se haya calmado.
Patricia Madurga Mena, Terapeuta Ocupacional.
Héctor Robles Santalla, Terapeuta Ocupacional, Máster en Neuropsicología Clínica.
Tomado de :https://amarantoterapiaocupacional.com/2015/07/17/10-tips-para-hablar-con-una-persona-con-demencia/

viernes, 26 de agosto de 2016

Nuestro Próximo Evento



Agradecemos compartir esta información, valiosa para muchos cuidadores
Bonos disponibles en Queridoabuelo.com cupos limitados, Conferencias de interés para cuidadores y Adultos Mayores,
Profesionales:
Dra. Monica Rodriguez, Geriatra Internista
Dra. Elsy Porras Nutricionista
Dr. Luis Hernando Garcia, Internista Geriatra
Dr. Rafael Alarcón, Psiquiatra
Cruz Roja Colombiana
Gerontología Comfamiliar
y Querido Abuelo
regalos, material educativo y mucho mas.
Los esperamos

¿Alzheimer de un ser querido? Optimismo pese a todo

¿Eres cuidador de un familiar en situación de dependencia por la demencia? Controla el estrés, evita el desgaste y sé positivo.

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Leía hace una semanas un microrrelato titulado ‘Alzhéimer navideño’ que decía “Mis descolocadas neuronas no me permiten recordar el “Dime niño de quien eres” al intentar identificar a mi nieto… No sé dónde está mi casa, soy incapaz de cumplir la máxima de ‘Ven a mi casa esta Navidad’”. El alzhéimer es la causa más frecuente de demencia en mayores de 65 años, y en España hay un millón y medio de personas con Alzheimer, según datos de la Confederación Española de Asociaciones de Familiares de Personas con Alzheimer (CEAFA). Esta enfermedad es, además, una enfermedad que no solo afecta a quien la padece, sino también a su entorno más cercano.
La actitud que se tome ante el alzhéimer puede dar lugar a diferentes tipos de vivencias. Por desgracia, una bastante común es aquella en la que el familiar-cuidador también enferma por culpa del alzhéimer al verse atrapado por la enfermedad. Si hay una media de tres familiares atendiendo a cada paciente, podemos concluir que hay cerca de 6 millones de personas afectadas por la enfermedad.
Pasar las 24 horas del día durante 365 días al año pendiente de la persona enferma supone una dependencia absoluta para el cuidador. Si además a esto le añadimos que el modelo familiar está cambiando (algo que no favorece el cuidado del enfermo de alzhéimer), nos encontramos con una situación de renuncia vital que se manifiesta con síntomas como angustia, estrés, depresión, ansiedad... Esto es lo que se conoce como el «síndrome del cuidador quemado». Los cuidados le obligan a estar vigilante las 24 horas del día, lo que hace que permanezca encerrado en casa, renunciando a su vida social.
Laboralmente, además, el alzhéimer conlleva un abandono del trabajo, sobre todo en el caso de las cuidadoras, con la considerable reducción de ingresos en el hogar que esto supone. A los costes directos, que incluyen la hospitalización, las visitas médicas, las residencias y los fármacos (un porcentaje elevado son asumidos por la familia), se le suman los costes indirectos derivados de la pérdida de productividad (al tener que abandonar la vida laboral y prescindir de unos ingresos) y del tiempo asociado al cuidado proporcionado por los cuidadores. Algunas estimaciones hablan de  que, en las fases iniciales, si calculamos que el cuidado del dependiente por hora costara 5 euros para una jornada de 8 horas, el coste total sería de 14.782,5 euros al año. Si a ello añadimos los costes directos del centro de día, adecuación de la vivienda, pagos a profesionales, ayuda doméstica y gastos farmacéuticos, el coste total por año sería de 29.274,5 euros. En una fase intermedia del alzhéimer, el coste alcanzaría los 36.635 euros al año.
Por otra parte, es común encontrar a personas formadas e informadas para llevar a cabo la tarea de cuidar. Cuidar para estas personas significa decidir y asumir el cuidado, para poder poner en práctica el contexto total de la palabra, que no es otro que asistencia, protección, dedicación, esmero y amor al dependiente, en unas condiciones sanas para el dependiente y para la persona cuidadora, que solo se pueden dar si se acepta el cuidado.
Ser cuidador de enfermedades derivadas de la edad y enfermedades degenerativas implica una actitud serena y positiva que nos haga ser resolutivos en cada circunstancia adversa. Solo desde el plano de la objetividad y la realidad se puede tratar a la persona enferma de forma efectiva.
Ser cuidador de dependientes mayores llega casi sin esperarlo: nuestros mayores pueden llevar una vida más o menos lineal, entre sus dolores y achaques, cuando de repente un día dejan de ser independientes asistidos al vivir una experiencia drástica, y pasan a convierten en dependientes totales. En este momento comienzan las visitas a fisioterapeutas, neurólogos, traumatólogos, terapeutas ocupacionales, enfermeros… Llegados a este punto, lo más importante es crear un vínculo afectivo y efectivo.
Este enlace se consigue mandando mensajes positivos pero realistas; mensajes que ayuden, tanto al paciente como al cuidador, a convivir mejor con la enfermedad. El paciente haciendo caso y trabajando duro, y el cuidador inventando mil trucos para evolucionar y para que su mente siga trabajando.
Compaginar el cuidado de un dependiente con la estabilidad del ámbito familiar es complicado, pero no imposible. Es importante buscar la total integración del dependiente en el ámbito familiar y no hacer cargar con sensación de abandono a la familia del cuidador al enviar mensajes erróneos de dedicación única y exclusiva al dependiente.
Otra cuestión es la parcela social. El cuidado debe pasar por estar en total equilibrio para no cargar ni hacer cargar el dependiente con sensación de malestar. Cuanto mejor sea la actitud de los cuidadores, mejor cuidados tendrá el paciente. La circunstancia o el problema no cambia, pero la manera de ver el cuidado sí. Tenemos  que buscar el modo de no aparcar ni apartarnos de nuestra vida social.
En definitiva, la enfermedad de Alzheimer es uno de los retos sociales y sanitarios más importantes que nos encontramos en las sociedades industrializadas de cara a las próximas décadas. El aumento de la esperanza de vida y el progresivo envejecimiento de la población facilitan el desarrollo en nuestro entorno de cuadros asociados al envejecimiento. Cómo sepamos manejarlos marcará la diferencia.
Tomado de :https://www.personasque.es/alzheimer/salud/bienestar/optimismo-cuidadores-1879

Así se siente una persona con alzheimer