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sábado, 25 de noviembre de 2017

Como disfrutar la navidad con un paciente de Alzheimer “Cuidarte es disfrutar la navidad contigo”


·         Tener al día la agenda , revisar si alguna rutina ha cambiado y presentar a los demás familiares, para que estén al día como va la situación.
·         Conservar las rutinas, respetar los horarios de alimentación, ducha, medicamentos, hora de dormir, y demás actividades, para evitar que se desoriente.
·         Que su cuidador no se pierda de vista, cuando hayas numerosas personas entorno al paciente, es probable que se estrese, lo mejor es que su cuidador este a su lado tomando su mano y dejándose ver por el paciente, recuerda que es su punto seguro.
·         Si el cuidador se debe ausentar hacer el empalme con otro familiar, para que delegue la responsabilidad, esto requiere que se asignen relevos pequeños inicialmente, vamos dando mas tiempos solos paciente- nuevo cuidador para lograr que tome confianza.
·         El cuidador debe intentar relajarse y disfrutar también de las fiestas. Para hacerlo debe ayuda para los preparativos de las celebraciones.
“Los cuidadores NO deben sentirse responsables del comportamiento del enfermo, toda la familia debe asumir y entender que es fruto de la enfermedad”.

·         Poner al día a familiares y amigos. Es decir, informarles del estado actual de la enfermedad y darles unas pautas básicas para que actúen con el enfermo con naturalidad y sin temor.
·         Los niños debemos conversar con los niños y contarles algunas situaciones que se puedan presentar, para que se puedan relacionar con tranquilidad, asì creamos niños sensibles para la sociedad, a los pacientes les gusta compartir con gente joven.
·         Espacio donde el enfermo se pueda retirar si necesita descansar o prefiere estar solo.
·         Conocer las actividades que tranquilizan la paciente, tener claro que hacer cuando se estresa, caminar, escuchar música, pintar, asì logramos desviar su estrés.
·         Salidas a otros sitios anunciar con anterioridad al paciente cualquier cambio o salida, repetirle frases de seguridad, “yo voy contigo” “Yo te acompaño” que  vea siempres a su punto seguro o cuidador.
·         Prepara una maleta con sus elementos Llevar los elementos que puedan ser necesarios, pañales, ropa de cambio, cremas etc.
·         Brindar tranquilidad encaso de que ocurra algo inesperado, efectuar los cambios sin recriminar por lo que ha pasado.
·         NO OLVIDAR LAS RUTINAS DE HINODORO, llevar al paciente al baño en los horarios que ya se han establecido, lleva un protector para las sillas del carro, evitando que se sientan mal, si algo se ocurre.
·         Tradiciones familiares en la celebración se recomienda mantenerla. Cantar villancicos, por ejemplo, puede incidir en los efectos terapéuticos que la música tiene en casos de paciente de Alzheimer. En todo caso que el paciente se sienta parte de las reuniones.
·         Comportamiento inapropiado durante la comida, u otras se aconseja intentar distraer al paciente y derivar su atención hacia alguna otra cosa. Los demás siempre recordar que es producto de su enfermedad.
·         Evitar discusiones y problemas familiares frente al paciente como la fecha reúne a varios familiares, puede pasar que se presenten dificultades, recomendamos evitar hablar fuerte, gritar, o hacer señalamiento cuando tu familiar con Alzheimer este presente.
·         Horario de Comidas, Tipo de Comidas Respeta los horarios, si hay retaso en el tiempo de preparación, puede generar estrés, así que siempre llevar la comida del paciente y darla puntualmente. Cuando sirvan los demás platos pueden servir solo un poco para que comparta en la mesa.

En el caso de no hacer grandes celebraciones y quedarse solos en casa con el enfermo, sea por decisión propia o por otras circunstancias, se recomienda:

·         NO CULPAR AL PACIENTE ellos también quieren disfrutar así no lo puedan expresar , ayúdalos de la siguiente forma
·         Decorar la casa, buscar información sobre las tradiciones que vivía el paciente antes de su diagnóstico, poner el árbol de Navidad con luces y/o hacer el pesebre, de forma paulatina, implicando al enfermo. De la misma manera, se recomienda que una vez finalizadas las fiestas se retiren las decoraciones paulatinamente para no crear confusión en el enfermo.
·         Preparar platos típicos de Navidad y poner la mesa de manera especial, Natilla, contando con los gustos del paciente principalmente.
·         Disfrutar las fechas es un buen momento para motivarnos y renovar fuerzas en esta tarea.

 “Se debe vivir el momento presente y hacerlo con alegría. Si familiares y cuidadores disfrutamos de las fiestas será más fácil que nuestro familiar enfermo también lo haga”,
  
Como Planificar las vacaciones con una persona con alzheimer
“Cuidarte es disfrutar la vacaciones contigo”

Es importante planificar bien las vacaciones para garantizar el bienestar de la persona que padece Alzheimer y que el cuidador disponga de tiempo de descanso
· Apoyo de familiares o amigos   Es muy recomendable contar con apoyo de familiares o amigos para la atención y el cuidado de la persona con Alzheimer, ya que facilitará que el cuidador principal pueda disfrutar también de periodos de descanso.
Estas personas también pueden contribuir a hacer más llevaderas situaciones comprometidas, a menudo consecuencia de los cambios en las rutinas, como podría ser el comportamiento de la persona con Alzheimer en una comida con amigos.
· No romper del todo con las rutinas  No romper del todo con las rutinas horarios de las comidas o las horas de sueño. En vacaciones podemos ser un poco más flexibles pero es aconsejable mantener las rutinas básicas, así como determinadas costumbres, como puede ser hacer la siesta.
· No anticipar con demasiado tiempo los planes A menudo, las personas con Alzheimer se muestran ansiosas ante la expectativa de un viaje, un cambio de entorno o una alteración del día a día. Para minimizarlo, y según la fase en la que se encuentre la persona, es preferible no anticiparle con demasiado tiempo los planes.
· Implicar al enfermo en la toma de decisiones Dependiendo del grado de deterioro, la implicación de la persona que padece Alzheimer en la toma de decisiones o en la organización será mayor o menor. No obstante siempre se le debe hacer partícipe de los planes de alguna forma. En general, los cambios pueden llevar a que la persona con Alzheimer se muestre apática y poco participativa.
“En estos casos lo más idóneo sería llegar a acuerdos y, junto con las personas que estén involucradas en las vacaciones, manejar la situación para que quien padece Alzheimer no se vea forzado en exceso. No obstante, el cuidador no debe renunciar a los planes que encuentre más acertados, velando siempre para que ambos estén lo mejor posible
· Tener paciencia y no enfadarse La persona con Alzheimer puede mostrarse desorientada ante un cambio de entorno, de casa o de habitación, por lo que se debe tener paciencia y no enfadarse. Los primeros días se pueden dedicar a trabajar la ubicación de las habitaciones, de la casa y de la zona. Por la noche, mantener una luz encendida puede evitar accidentes provocados por la desorientación.
Y para facilitar que la persona con Alzheimer mantenga vínculos de referencia, puede llevar con ella algún objeto familiar que forme parte de su entorno cotidiano, por ejemplo, una foto
Que está siempre en un mueble del comedor, la colcha que tiene en la cama habitualmente, el cojín de su sofá, etc.
· Planificar pocas actividades No es recomendable tener la agenda llena de compromisos. Es mejor planificar pocas actividades e ir ampliando si se dispone de tiempo y la persona que padece Alzheimer está reaccionando de forma adecuada.
· Facilitar la identificación Es recomendable proveer a la persona con la enfermedad de algún elemento que facilite su identificación
Si se opta por quedarse en casa durante las vacaciones:· Realizar actividades de rutina caminar, jugar, pintar, escuchar música en los horarios normales del paciente.
· Fomentar la relación con los nietos Cuidar de los nietos puede ser muy gratificante, pero hay que impedir que sea demasiado absorbente. Puede ser una magnífica oportunidad para propiciar que los niños se relacionen con el abuelo o la abuela que padece Alzheimer, realizando juntos actividades, juegos, paseos, etc.
“No obstante, hay que ser consciente de los propios límites y de las necesidades personales y expresarlo abiertamente a los hijos para encontrar soluciones válidas para todas las partes. Una buena comunicación familiar y llegar a acuerdos es fundamental”
Y si la opción escogida es ir al pueblo:
Pasar una temporada en el pueblo puede ser un buen momento para reencontrarse con amigos y familiares, así como recordar lugares y anécdotas de la infancia o la juventud.
“Es importante que las personas del entorno conozcan el estado de la persona con Alzheimer y reciban algunas indicaciones básicas sobre como relacionarse con ella, lo que evitará situaciones incómodas o no previstas”
En cualquiera de estos casos, es siempre muy recomendable que el cuidador cuente con momentos de respiro y ocio para sí mismo y que pueda realizar actividades con las que disfrute. Para ello, es conveniente contar con el apoyo de personas cercanas que puedan, por ejemplo, hacerse cargo de la persona que padece Alzheimer durante unas horas o que tenga la oportunidad de compartir un rato con amigos de la infancia o la juventud.
En el caso de que la persona que padece Alzheimer se vaya a casa de sus hijos, y especialmente si el enfermo va a estar en distintas casas, se deberían evitar los cambios de entorno frecuentes. Por ejemplo, es preferible que pase dos semanas seguidas en casa de un hijo y otras dos en casa de otro, que alternar una semana en cada casa. Además, hay que intentar asegurar que los hijos que lo acojan conozcan las costumbres y rutinas básicas y las intenten mantener. De esta forma, se disminuirá el posible impacto de los cambios de entorno doméstico.
Especialmente complicado puede resultar el momento del viaje ya que, aunque en que en la fase leve de la enfermedad viajar no suele representar un problema, a partir de la fase moderada ya no es muy recomendable, las exigencias y cambios asociados a los viajes pueden favorecer la confusión de la persona con Alzheimer y una alta demanda de adaptación para la que no está ya capacitado.
“En todo caso, un viaje con un familiar con Alzheimer es una decisión que debe sopesarse mucho y organizarlo muy detalladamente para prever las necesidades o posibles situaciones y asegurarse de que se contará con todo el apoyo que se precise
Por ejemplo, es aconsejable avisar al personal de la compañía aérea o del hotel de la condición de la persona con Alzheimer para poder recurrir fácilmente a su ayuda en caso necesario.
TENER EN CUENTA:
·        Siempre y en todo caso, ofrecer tranquilidad, seguridad.
·        Anunciar las tareas
·        Dialogar con los demás miembros de la familia sobre el cuidado
·        No exceder las actividades
·        Dar tiempos de descanso
·        Involucrar al paciente
·        Respetar las rutinas
·        Recuerda que al retornar a su vivienda puede haber desorientación, NO lo culpes por esto.
·        Evalúa si es un paseo o salida propia para el paciente según la etapa que vive.
Si requieren que los apoyemos en estas fechas, no dudes en contactarme, así logramos este espacio para que todo el núcleo familiar conozca el proceso de Alzheimer y apoye en su cuidado.
                                                                             
JANET ROJAS CEL 3124559863
                                      EXPERTA EN CUIDADOS DEL ALZHEIMER

“Cuidarte es apoyarte en esta tarea, Felices Fiestas “

viernes, 2 de junio de 2017

10 Razones por las que un cuidador de Alzheimer debe sonreír

10 Razones por las que un cuidador de Alzheimer debe sonreír

1. Sonreír nos hace atractivos:

Nos sentimos atraídos hacia las personas que sonríen; siempre querremos conocer a una persona sonriente y ver qué tiene de bueno. Sin embargo, el ceño fruncido nos aleja de la gente.

2. Nuestro estado de ánimo cambia si forzamos la sonrisa:

Cuando te sientas deprimido, trata de sonreir. Existe una gran probabilidad de que el estado de ánimo cambie para mejor. Sonreír puede engañar al cerebro y ayudar a cambiar tu estado de ánimo sin que te des cuenta.

3. La sonrisa es contagiosa

Cuando alguien está sonriendo, ilumina la habitación, cambia los estados de ánimo de los demás y hace que las personas sean más felices. Una persona que sonríe trae la felicidad con ella. Sonríe mucho y así atraerás a la gente hacia ti.

4. Sonreír alivia el estrés

El estrés puede aparecer en nuestras caras, en nuestros gestos, aunque no queramos. Sonreír ayuda a impedir que tu aspecto parezca cansado o desgastado (sabemos que los enfermos de Alzheimer captan el lenguaje no verbal con mayor facilidad). Cuando te encuentres o sientas que estés estresado, debes tomarte un tiempo para intentar sonreir; no te digo que sea fácil, pero verás cómo el estrés tiende a reducirse y tu estarás en mejores condiciones para actuar.

5. Sonreír refuerza su sistema inmunológico

Sonreír ayuda al sistema inmunológico a funcionar mejor. Cuando sonríes mejora la función inmune, posiblemente porque estás más relajado. Prevé la gripe y los resfriados con una sonrisa!

6. Sonreír reduce la presión arterial

Cuando sonríes, hay una reducción medible de la presión arterial. Compruébalo si tienes un aparato de presión arterial (tensiómetro) en casa: siéntate un momento y realiza una primera lectura de tu tensión; después, sonríe un minuto y vulve a tomártela sin dejar de sonreír  ¿Notas la diferencia? 😉

7. Sonreír libera endorfinas y serotonina

En conjunto, estos neurotransmisores hacen que nos sintamos bien. Sonreír es una droga natural.

8. Quizá ya lo seas, pero sonreír te hará parecer una persona exitosa

La gente sonriente parece más confiada, por lo que tiene más probabilidades de ser ascendido en el trabajo, por ejemplo, o de que la gente la quiera conocer. Mantén una sonrisa en reuniones y citas y comprueba cómo el resto de personas reaccionarán hacia ti de manera diferente.

9. Sonreír ayuda a mantenerse positivo

Haga esta prueba: Sonría. Ahora trate de pensar en algo negativo sin perder la sonrisa. Es difícil. Cuando sonreímos nuestro cuerpo está enviando al resto de nosotros el mensaje de que “La vida está bien!!”
Otro ejercicio que podemos hacer es dar saltitos de un lado para otro moviendo los brazos adelante y atrás a modo de bailecito, como cuando éramos niños; es imposible estar enfadado o estresado manteniendo esa actitud; es más, te retrotraerá momento alegres del pasado que puede que te reconforten. Esta idea la mantiene una colega, Gaztelu Lus Zufia; y créeme que funciona (ahora, que también te pueden tachar de “loco” 😉 )

10. Tu familiar enfermo de Alzheimer se lo merece

Nos han dado todo en vida cuando eran conscientes; que estén más o menos agresivos verbal y/o físicamente dependerá en gran parte de nuestro estado de ánimo; así que en esta etapa de enfermedad se merecen estar en paz consigo mismos y nosotros procuraremos que así sea.

Tomado de : https://www.alzheimeruniversal.eu/2013/06/26/sonrie-cuidador-a-te-vamos-a-dar-mas-de-10-argumentos/

jueves, 30 de marzo de 2017

Elegir bien a un cuidador



  • La familia continua siendo el principal punto de apoyo para muchas personas de la tercera edad.
  • A pesar de las prestaciones que se ofrecen desde las instituciones públicas y privadas son los familiares quienes más a menudo cuidan a sus mayores.
  • La incorporación de la mujer al trabajo y el ritmo de la sociedad actual imponen, cada vez con mayor frecuencia, que haya que recurrir a personas ajenas al hogar para que se encarguen del cuidado y atención de sus mayores.

La mujer sigue siendo la cuidadora principal

  • De sus capacidades y de su empatía con nuestro familiar va a depender una buena parte de su felicidad y bienestar.
  • A pesar de que la esperanza de vida es cada vez más larga no todo el colectivo de personas mayores logra llegar hasta el final de su vida en perfectas condiciones.
  • Aunque no estén enfermos a menudo los mayores requieren la ayuda de terceras personas para realizar algunas de sus tareas cotidianas como acudir al médico, cocinar o bañarse, aunque sean capaces de vivir solos.
  • Sigue siendo la familia, y en especial la mujer, la encargada de atender y de cuidar a los abuelos, a los suegros o a algún pariente de edad avanzada.
  • A pesar de su incorporación al mercado laboral y al incremento de los recursos públicos y privados de los últimos años en el 87% de los casos es una mujer la que atiende a la persona mayor de la familia.
  • En el 77% de los casos esta mujer está casada y su edad media es de 52 años.
  • En el 60% de los casos vive con el familiar que atiende y tiene algún grado de parentesco con él (el 43% son hijas, un 22% esposas y un 7,5% nueras).
  • En más de la mitad de los casos la mujer no recibe ayuda de ninguna otra persona para realizar esta tarea.

¿Cómo elegir al cuidador ideal?

  • Debe tener vocación: tiene que gustarle trabajar con personas mayores.
  • Debe tener la formación necesaria, especialmente cuando se trata de personas dependientes o imposibilitadas.
  • Debe tener intuición para alertar a la familia, al médico o a los servicios sociales de cualquier anomalía que detecte.
  • Debe tener empatía con la persona que cuida y ser respetuoso con sus costumbres.

Antes de contratar a un cuidador

  • Es importante definir las necesidades que tiene la persona de la que se va a ocupar.
  • Valorar si es una persona con un gran dependencia o que toma mucha medicación.
  • Si es una persona que sólo necesita un poco de compañía.
  • Hay que definir qué tipo de profesional necesitamos y qué tipo de titulación precisa: auxiliar de geriatría, auxiliar de clínica, persona de compañía, asistenta en las tareas del hogar, etc.
  • Debemos tener referencias de la persona elegida antes de contratarla.
  • Es importante contar con la aprobación de la persona mayor antes de meter algún desconocido en casa.

Cualidades importantes en un cuidador

  • La formación.
  • Que le guste trabajar con personas mayores.
  • Respeto a su intimidad y sus costumbres.
  • Intuición para detectar y alertar de cualquier problema.
  • Atento a sus reacciones, opiniones y gustos.
  • Tener facilidad de comunicación con el anciano.
  • Agilidad y destreza para atender a personas con problemas de movilidad.
  • Simpatía.
  • Ser cariñosos.
  • Ser motivador para que el anciano mantenga al máximo su calidad de vida.
  • Deben ser capaces de darse cuenta de sus cambios de humor, si comen o no, si les inquieta algo a la persona que cuidan y deben transmitirlo a sus familiares o a los médicos que están a su cargo.

¿Qué debe tener en cuenta la familia?

  • Hay que evitar la picaresca: a menudo las personas que se ofrecen en anuncios en la calle o en centros públicos no tiene la suficiente formación.
  • Deben supervisar su trabajo y exijirle el cumplimiento de sus funciones.

Condiciones de vida

  • La última encuesta realizada por el Imserso (Instituto de Mayores y Servicios Sociales) sobre las condiciones de vida de las personas mayores en España revela que el 91% de las personas viven solas durante todo el año mientras que el 0,6% dice rotar entre casas de sus hijos.
  • Entre los que señalaban tener dificultades para realizar alguna de las actividades básicas, un 38,5% afirmaba contar con el apoyo de las hijas, un 22,2% con el del cónyuge, un 10,2% con el de los hijos y un 9,2% con el de una empleada del hogar.
  • Más de la mitad de los mayores encuestados considera que los hijos cuidan peor a sus padres que generaciones anteriores.
  • En España se estima que el porcentaje de personas mayores que presentan una dependencia importante está entre un 10 y un 15 % de las personas mayores de 65 años.
  • A pesar del claro predominio de las mujeres en el ámbito del cuidado, los hombres participan cada vez más en el cuidado de las personas mayores bien como cuidadores principales o bien como ayudantes de las cuidadoras principales, lo que significa un cambio progresivo de la situación.

Tareas de los cuidadores

  • Ayudar en las actividades de la casa (cocinar, lavar, limpiar, planchar, etc.).
  • Ayudar en el transporte fuera del domicilio (por ejemplo, acompañarle al médico).
  • Ayudar en los desplazamientos dentro del domicilio.
  • Ayudar en la higiene personal (peinarse, bañarse, etc.).
  • Ayudar en la administración del dinero y los bienes.
  • Supervisar la toma de los medicamentos.
  • Colaborar en tareas de enfermería.
  • Resolver situaciones conflictivas derivadas del cuidado (por ejemplo, cuando está agitado).
  • Ayudar en la comunicación con los demás cuando existen dificultades para expresarse.

Tomado de :http://salud.ccm.net/faq/3708-elegir-bien-a-un-cuidador

viernes, 3 de marzo de 2017

El 94% de los cuidadores no profesionales de personas dependientes no cotiza

Más de 163.000 afiliados se han dado de baja de la Seguridad Social tras el decreto que eliminó en 2012 su financiación estatal y les obligaba a asumir las cuotas

Una persona atiende a otra anciana.

El 94% de los cuidadores no profesionales de personas dependientes se ha dado de baja de la Seguridad Social desde que gobierna Mariano Rajoy (PP). En noviembre de 2016, último mes del que hay datos, menos de 10.000 cotizaban frente a los más de 170.000 que había en diciembre de 2011, cuando el presidente fue investido por primera vez. La causa de un descenso tan acusado es el decreto ley de julio de 2012 mediante el cual el Ejecutivo trasladó la obligación del pago de las cuotas de este tipo de cuidadores, que hasta entonces asumía el Estado.
Noviembre de 2012 marcó un antes y un después para la Ley de Dependencia, implantada por el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero en 2007. Los cuidadores no profesionales de dependientes —en su mayoría familiares y mujeres de mediana edad— dadas de alta en la Seguridad Social pasaron a ser 25.350 cuando el mes anterior había 171.713 cotizando, según refleja la respuesta parlamentaria del Gobierno al diputado Miguel Ángel Heredia (PSOE). En noviembre de 2016 quedaban 9.816.
El impacto del decreto y la eliminación de la financiación estatal de las aportaciones a la Seguridad Social de los cuidadores no profesionales es similar en toda España: el porcentaje de afectados que se dieron de baja no dejó grandes diferencias: tan solo en dos autonomías fue inferior al 90% (87,7% en el caso de Galicia y del 89,9% en Navarra). Otra derivada fue la reducción, en un promedio del 15%, de las prestaciones económicas por cuidados familiares.
El Gobierno sostiene que el decreto ley sirvió para garantizar la estabilidad presupuestaria y el fomento de la competitividad. El Ministerio de Sanidad argumenta en una respuesta por escrito que una de las medidas encaminadas a lograr “una mejora” del sistema fue la modificación relativa al pago de las cuotas de la Seguridad Social y la formación profesional asociadas a los convenios especiales suscritos por los cuidadores no profesionales. De esta forma, la entrada en vigor del decreto hizo que los cuidadores tuvieran que optar por mantener el convenio suscrito o causar baja en el mismo. La suscripción del convenio era voluntaria para los interesados.
Heredia no comparte las explicaciones del Gobierno. “Dentro de la Ley de Dependencia planteamos que se diera una cotización a la Seguridad Social a los cuidadores familiares”, expone el secretario general del grupo parlamentario del PSOE en el Congreso. La tipología era, en el 93% de los casos, una mujer de 52 años y escasos recursos económicos que en la mayoría de casos no había cotizado nunca o había dejado de trabajar para cuidar, por lo general, de sus padres. “Cuando llegaran a la edad de jubilarse no iban a tener derecho a una pensión, de ahí que planteásemos esa cotización a la Seguridad Social para que tuviesen una pensión digna. Entraba dentro del desarrollo de la Ley de Dependencia”, refiere Heredia. El PSOE ha planteado una iniciativa en el Parlamento que incluye la incorporación “con carácter inmediato” al régimen general de la Seguridad Social de los cuidadores familiares de dependientes.
José Manuel Ramírez, presidente de la Asociación Estatal de Directores y Gerentes de Servicios Sociales de España, destaca que la reducción acumulada de las cuantías de las prestaciones por cuidados familiares desde 2012 asciende a casi mil millones de euros. El recorte acumulado de la Administración General del Estado en dependencia tras la aplicación del decreto de 2012 supera los 3.500 millones.
Tomado de : http://politica.elpais.com/politica/2017/02/28/actualidad/1488310578_598415.html

miércoles, 25 de enero de 2017

Consejos de alimentación en el paciente de Alzheimer

alimentacion-en-el-alzheimerLos pacientes mayores deben ingerir todos los nutrientes, minerales y vitaminas necesarios y adecuados para su edad, peso, talla y condición clínica. Es bien conocido que la desnutrición se asocia a un incremento del deterioro funcional y de la fragilidad.
Las recomendaciones de ingestas para las personas mayores incluyen: féculas, de cuatro a seis raciones al día; verduras, hortalizas, frutas y lácteos, entre dos y tres raciones al día; carnes, pescados y huevos, dos raciones al día, y por supuesto, agua en cada comida. Las legumbres, fuente de féculas y proteínas, han de administrarse dos veces por semana. Debemos moderar el consumo de aceites, azúcares refinados y dulces, y evitar el alcohol.
Sin embargo, los pacientes con enfermedad de Alzheimer pueden tener diversos problemas para conseguir alimentarse correctamente. Existen múltiples causas que además suelen coexistir, como son: alteraciones en la salivación o masticación, dificultad para comer, atragantamiento, falta de apetito, alteración de los olores, del gusto o el estreñimiento. Todos ellos dificultan las ingestas y fomentan el deterioro funcional. Además, con frecuencia, si el paciente está agitado y deambula continuamente es posible que requiera un incremento de nutrientes.
Existen muchas recomendaciones para mantener un correcto estado nutricional, entre las que destacan las siguientes:
  1. Mantener la costumbre mediterránea de socializar las comidas, sin aislar al paciente de Alzheimer, preservando el placer del comer acompañados.
  2. Es importante mantener el hábito de comer y los horarios y procurar repartir todos los requerimientos en 4 ingestas al día, desayuno, comida, merienda y cena.
  3. Siempre que médicamente sea posible, vale la pena respetar los gustos culinarios anteriores a la enfermedad de Alzheimer.
  4. Para promover el apetito, las cocciones y presentaciones han de ser variadas.
  5. Si el riesgo de atragantamiento es importante, debemos cortar la comida en trozos muy pequeños o emplear texturas suaves como puré, usando si es preciso espesantes y gelatinas. También se recomienda no mezclar diferentes texturas en un mismo plato.
  6. El agua es un elemento esencial; se recomienda beber al menos 1,5 litros al día. Si hay riesgo de atragantamiento, administrarla con espesantes o gelatinas y cuando el paciente esté despierto y alerta.
  7. Utilizar preparados y alimentos ricos en energía. A veces la utilización de suplementos o preparados comerciales de alta densidad calórica puede ser una ayuda en los pacientes con poca hambre.
  8. Controlar el peso de los pacientes. Una pérdida no deseada del peso indica un desajuste nutricional y cuando aparece es el momento de analizar y preguntarse dónde está el desajuste, buscando diferentes soluciones.
  9. Ayudar a comer de manera segura, promoviendo dentro de lo posible la autonomía del paciente. Hay que retirar del alcance del paciente utensilios cortantes o alimentos muy calientes.
  10. Finalmente, es esencial controlar y evitar el estreñimiento. El estreñimiento es una causa importante de disconfort, anorexia y confusión. A veces, manteniendo la movilidad junto con una ingesta adecuada de agua y de fibra puede ser suficiente. En algunas ocasiones se requiere el uso de laxantes y enemas.
En conclusión, es todo un reto conseguir que los pacientes con enfermedad de Alzheimer mantengan un estado nutricional correcto, y para ello es importante adaptarse a la situación personal y clínica de cada uno de ellos.
Tomado de : http://knowalzheimer.com/consejos-alimentacion-paciente-enfermedad-alzheimer/

viernes, 13 de enero de 2017

Qué hacer ante las Repeticiones en Alzheimer

alzheimer

Qué hacer ante las repeticiones en Alzheimer

Cualquier persona diagnosticada de Alzheimer puede hacer o repetir algo una y otra vez – una palabra, una pregunta o una actividad – o desbaratar algo que acaba hacer. En la mayoría de los casos, probablemente está buscando desahogo, confianza y familiaridad.

Causas

La causa primordial de los síntomas conductuales en la enfermedad de Alzheimer y otras demencias progresivas es el deterioro de las neuronas que ocasiona una disminución de la capacidad del afectado para dar sentido al mundo.
Pero también las influencias ambientales pueden provocar síntomas o empeorar los presentes. Las personas afectadas acostumbran hacer preguntas frecuentes para tratar de expresar una preocupación concreta, demandar ayuda, o hacer frente a la frustración, la preocupación o la inseguridad que experimentan. Debido a que pierden progresivamente la capacidad de comunicarse, es elemental comprobar frecuentemente su comodidad y prever sus necesidades.

Cómo responder:

Indaga la razón que hay detrás de la repetición. ¿Se produce en torno a ciertas personas o ciertos entornos, o en un determinado momento del día? ¿Intenta decirnos algo?
Céntrate en la emoción, no el comportamiento. En vez de reaccionar a lo que la persona está haciendo, piensa en cómo se está sintiendo.
Dirige la acción o el comportamiento hacia una actividad. Si la persona está frotando su mano sobre la mesa, proporciona un paño y pídele ayuda para quitar el polvo.
Mantén la calma y se paciente. Tranquiliza a la persona con una voz calmada y suave. No discutas o trates de usar la lógica; la enfermedad de Alzheimer afecta la memoria, y la persona puede no recordar que ya hizo la pregunta.
Proporciona una respuesta. Dale la respuesta que busca, incluso si tienes que repetirlo varias veces. Si la persona con demencia aún es capaz de leer y comprender, puede ayudar escribirlo y ponerlo en un lugar visible.
Engancha a la persona en una actividad. Puede que simplemente esté aburrido y necesite algo que hacer. Proporciónale la estructura y compromételo con una actividad placentera.
Utiliza ayudas para la memoria. Si hace las mismas preguntas una y otra vez, ofrécele recordatorios con notas, relojes, calendarios o fotografías (si estos elementos son todavía significativos).
Acepta el comportamiento, y trabajar con él o ella. Si no es perjudicial, no te preocupes por ello. Encontrarás la manera de vivir con ello.
Tomado de :https://www.alzheimeruniversal.eu/2016/08/01/repeticion-alzheimer/

lunes, 12 de diciembre de 2016

Cómo Evitar la Depresión Durante el Cuidado del Enfermo de Alzheimer

Cómo Evitar la Depresión Durante el Cuidado del Enfermo de Alzheimer

El cuidado: campo de batalla

El cuidado es a menudo física y emocionalmente agotador. En un esfuerzo para proporcionar la mejor atención posible, es habitual anteponer las necesidades de tu ser querido antes que las tuyas propias. A su vez, se puede desarrollar sentimientos de tristeza, ira y soledad. A veces, estas emociones pueden desencadenar la depresión en el cuidador.

¿Cuáles son los síntomas de la depresión del cuidador?

Todo el mundo tiene un mal día. Sin embargo, de ser diagnosticados con depresión -también llamada depresión mayor – debes tener cinco o más de los siguientes síntomas durante un período de al menos dos semanas. Uno de los síntomas debe ser o bien un estado de ánimo deprimido o pérdida de interés o placer. Los síntomas incluyen:
  • Estado de ánimo depresivo la mayor parte del día, casi todos los días. Tales como sentimientos de tristeza, vacío o llanto.
  • Disminución del interés o sensación de placer en todas -o casi todas– la mayoría de las actividades del día, casi cada día.
  • Pérdida significativa de peso sin hacer dieta, aumento de peso, disminución o aumento del apetito casi cada día.
  • Insomnio o aumento del deseo de dormir casi todos los días.
  • Inquietud o enlentecimiento, observado por ti o por otras personas.
  • Fatiga o pérdida de energía casi todos los días.
  • Sentimientos de inutilidad o culpa excesiva o inapropiada casi todos los días
  • Dificultad para tomar decisiones, o dificultad para pensar o concentrarse casi todos los días
  • Pensamientos recurrentes de muerte o suicidio o un intento de suicidio

¿Qué puedo hacer si creo que tengo depresión?

Si experimentas signos o síntomas de la depresión del cuidador, consulta a tu médico o a un profesional de la salud mental. La depresión puede conducir a diversos problemas emocionales y físicos, así como afectar a la calidad de la atención que es capaz de mantener a su ser querido. Sin embargo, la mayoría de las personas que padecen depresión se sienten mejor con la ayuda de medicamentos, asesoría psicológica (terapia) u otro tratamiento.

¿Cómo puedo prevenir la depresión?

Entre las medidas activas para prevenir la depresión cuidador:
  • Pedir ayuda. No esperes hasta que te sientas abrumado para pedir ayuda para cuidar a tu ser querido. Si es posible, implica a toda la familia para que participe en la planificación y en la prestación de atención. Busca los servicios de respiro y un grupo de apoyo para cuidadores. Una red de apoyo puede evitar que nos sintamos aislados, agotados y deprimidos.
  • No limites u olvides otras relaciones. El cuidado puede quitar tiempo a la reposición de las relaciones personales. Premiar y pasar tiempo con amigos que se preocupan por ti, te puede dar la fuerza y esperanza para continuar.
  • Comienza un diario. Escribir en un diario puede mejorar tu estado de ánimo por lo que le permite expresar el dolor, la ira, miedo u otras emociones.
  • Toma tiempo para ti. Participa en las actividades que te permiten relajarte y divertirte. Ir al cine, ver un partido, o asistir a una fiesta de cumpleaños o actividades religiosas. La actividad física y la meditación también pueden ayudar a reducir el estrés.
  • Mantén una actitud positiva. El cuidado te permite dar algo a cambio y hacer algo significativo en la vida y en el cuidado de tu ser querido. El cuidado también podría tener un significado espiritual para ti.
En definitiva, centrarse en estos aspectos positivos de la prestación de cuidados para ayudar a prevenir la depresión. Recuerda, si piensas que estás deprimido, busca ayuda. El tratamiento adecuado puede ayudar a sentirte mejor.
Fuente: https://www.alzheimeruniversal.eu/2016/07/26/evitar-la-depresion-del-cuidador-alzheimer/