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sábado, 25 de noviembre de 2017

Como disfrutar la navidad con un paciente de Alzheimer “Cuidarte es disfrutar la navidad contigo”


·         Tener al día la agenda , revisar si alguna rutina ha cambiado y presentar a los demás familiares, para que estén al día como va la situación.
·         Conservar las rutinas, respetar los horarios de alimentación, ducha, medicamentos, hora de dormir, y demás actividades, para evitar que se desoriente.
·         Que su cuidador no se pierda de vista, cuando hayas numerosas personas entorno al paciente, es probable que se estrese, lo mejor es que su cuidador este a su lado tomando su mano y dejándose ver por el paciente, recuerda que es su punto seguro.
·         Si el cuidador se debe ausentar hacer el empalme con otro familiar, para que delegue la responsabilidad, esto requiere que se asignen relevos pequeños inicialmente, vamos dando mas tiempos solos paciente- nuevo cuidador para lograr que tome confianza.
·         El cuidador debe intentar relajarse y disfrutar también de las fiestas. Para hacerlo debe ayuda para los preparativos de las celebraciones.
“Los cuidadores NO deben sentirse responsables del comportamiento del enfermo, toda la familia debe asumir y entender que es fruto de la enfermedad”.

·         Poner al día a familiares y amigos. Es decir, informarles del estado actual de la enfermedad y darles unas pautas básicas para que actúen con el enfermo con naturalidad y sin temor.
·         Los niños debemos conversar con los niños y contarles algunas situaciones que se puedan presentar, para que se puedan relacionar con tranquilidad, asì creamos niños sensibles para la sociedad, a los pacientes les gusta compartir con gente joven.
·         Espacio donde el enfermo se pueda retirar si necesita descansar o prefiere estar solo.
·         Conocer las actividades que tranquilizan la paciente, tener claro que hacer cuando se estresa, caminar, escuchar música, pintar, asì logramos desviar su estrés.
·         Salidas a otros sitios anunciar con anterioridad al paciente cualquier cambio o salida, repetirle frases de seguridad, “yo voy contigo” “Yo te acompaño” que  vea siempres a su punto seguro o cuidador.
·         Prepara una maleta con sus elementos Llevar los elementos que puedan ser necesarios, pañales, ropa de cambio, cremas etc.
·         Brindar tranquilidad encaso de que ocurra algo inesperado, efectuar los cambios sin recriminar por lo que ha pasado.
·         NO OLVIDAR LAS RUTINAS DE HINODORO, llevar al paciente al baño en los horarios que ya se han establecido, lleva un protector para las sillas del carro, evitando que se sientan mal, si algo se ocurre.
·         Tradiciones familiares en la celebración se recomienda mantenerla. Cantar villancicos, por ejemplo, puede incidir en los efectos terapéuticos que la música tiene en casos de paciente de Alzheimer. En todo caso que el paciente se sienta parte de las reuniones.
·         Comportamiento inapropiado durante la comida, u otras se aconseja intentar distraer al paciente y derivar su atención hacia alguna otra cosa. Los demás siempre recordar que es producto de su enfermedad.
·         Evitar discusiones y problemas familiares frente al paciente como la fecha reúne a varios familiares, puede pasar que se presenten dificultades, recomendamos evitar hablar fuerte, gritar, o hacer señalamiento cuando tu familiar con Alzheimer este presente.
·         Horario de Comidas, Tipo de Comidas Respeta los horarios, si hay retaso en el tiempo de preparación, puede generar estrés, así que siempre llevar la comida del paciente y darla puntualmente. Cuando sirvan los demás platos pueden servir solo un poco para que comparta en la mesa.

En el caso de no hacer grandes celebraciones y quedarse solos en casa con el enfermo, sea por decisión propia o por otras circunstancias, se recomienda:

·         NO CULPAR AL PACIENTE ellos también quieren disfrutar así no lo puedan expresar , ayúdalos de la siguiente forma
·         Decorar la casa, buscar información sobre las tradiciones que vivía el paciente antes de su diagnóstico, poner el árbol de Navidad con luces y/o hacer el pesebre, de forma paulatina, implicando al enfermo. De la misma manera, se recomienda que una vez finalizadas las fiestas se retiren las decoraciones paulatinamente para no crear confusión en el enfermo.
·         Preparar platos típicos de Navidad y poner la mesa de manera especial, Natilla, contando con los gustos del paciente principalmente.
·         Disfrutar las fechas es un buen momento para motivarnos y renovar fuerzas en esta tarea.

 “Se debe vivir el momento presente y hacerlo con alegría. Si familiares y cuidadores disfrutamos de las fiestas será más fácil que nuestro familiar enfermo también lo haga”,
  
Como Planificar las vacaciones con una persona con alzheimer
“Cuidarte es disfrutar la vacaciones contigo”

Es importante planificar bien las vacaciones para garantizar el bienestar de la persona que padece Alzheimer y que el cuidador disponga de tiempo de descanso
· Apoyo de familiares o amigos   Es muy recomendable contar con apoyo de familiares o amigos para la atención y el cuidado de la persona con Alzheimer, ya que facilitará que el cuidador principal pueda disfrutar también de periodos de descanso.
Estas personas también pueden contribuir a hacer más llevaderas situaciones comprometidas, a menudo consecuencia de los cambios en las rutinas, como podría ser el comportamiento de la persona con Alzheimer en una comida con amigos.
· No romper del todo con las rutinas  No romper del todo con las rutinas horarios de las comidas o las horas de sueño. En vacaciones podemos ser un poco más flexibles pero es aconsejable mantener las rutinas básicas, así como determinadas costumbres, como puede ser hacer la siesta.
· No anticipar con demasiado tiempo los planes A menudo, las personas con Alzheimer se muestran ansiosas ante la expectativa de un viaje, un cambio de entorno o una alteración del día a día. Para minimizarlo, y según la fase en la que se encuentre la persona, es preferible no anticiparle con demasiado tiempo los planes.
· Implicar al enfermo en la toma de decisiones Dependiendo del grado de deterioro, la implicación de la persona que padece Alzheimer en la toma de decisiones o en la organización será mayor o menor. No obstante siempre se le debe hacer partícipe de los planes de alguna forma. En general, los cambios pueden llevar a que la persona con Alzheimer se muestre apática y poco participativa.
“En estos casos lo más idóneo sería llegar a acuerdos y, junto con las personas que estén involucradas en las vacaciones, manejar la situación para que quien padece Alzheimer no se vea forzado en exceso. No obstante, el cuidador no debe renunciar a los planes que encuentre más acertados, velando siempre para que ambos estén lo mejor posible
· Tener paciencia y no enfadarse La persona con Alzheimer puede mostrarse desorientada ante un cambio de entorno, de casa o de habitación, por lo que se debe tener paciencia y no enfadarse. Los primeros días se pueden dedicar a trabajar la ubicación de las habitaciones, de la casa y de la zona. Por la noche, mantener una luz encendida puede evitar accidentes provocados por la desorientación.
Y para facilitar que la persona con Alzheimer mantenga vínculos de referencia, puede llevar con ella algún objeto familiar que forme parte de su entorno cotidiano, por ejemplo, una foto
Que está siempre en un mueble del comedor, la colcha que tiene en la cama habitualmente, el cojín de su sofá, etc.
· Planificar pocas actividades No es recomendable tener la agenda llena de compromisos. Es mejor planificar pocas actividades e ir ampliando si se dispone de tiempo y la persona que padece Alzheimer está reaccionando de forma adecuada.
· Facilitar la identificación Es recomendable proveer a la persona con la enfermedad de algún elemento que facilite su identificación
Si se opta por quedarse en casa durante las vacaciones:· Realizar actividades de rutina caminar, jugar, pintar, escuchar música en los horarios normales del paciente.
· Fomentar la relación con los nietos Cuidar de los nietos puede ser muy gratificante, pero hay que impedir que sea demasiado absorbente. Puede ser una magnífica oportunidad para propiciar que los niños se relacionen con el abuelo o la abuela que padece Alzheimer, realizando juntos actividades, juegos, paseos, etc.
“No obstante, hay que ser consciente de los propios límites y de las necesidades personales y expresarlo abiertamente a los hijos para encontrar soluciones válidas para todas las partes. Una buena comunicación familiar y llegar a acuerdos es fundamental”
Y si la opción escogida es ir al pueblo:
Pasar una temporada en el pueblo puede ser un buen momento para reencontrarse con amigos y familiares, así como recordar lugares y anécdotas de la infancia o la juventud.
“Es importante que las personas del entorno conozcan el estado de la persona con Alzheimer y reciban algunas indicaciones básicas sobre como relacionarse con ella, lo que evitará situaciones incómodas o no previstas”
En cualquiera de estos casos, es siempre muy recomendable que el cuidador cuente con momentos de respiro y ocio para sí mismo y que pueda realizar actividades con las que disfrute. Para ello, es conveniente contar con el apoyo de personas cercanas que puedan, por ejemplo, hacerse cargo de la persona que padece Alzheimer durante unas horas o que tenga la oportunidad de compartir un rato con amigos de la infancia o la juventud.
En el caso de que la persona que padece Alzheimer se vaya a casa de sus hijos, y especialmente si el enfermo va a estar en distintas casas, se deberían evitar los cambios de entorno frecuentes. Por ejemplo, es preferible que pase dos semanas seguidas en casa de un hijo y otras dos en casa de otro, que alternar una semana en cada casa. Además, hay que intentar asegurar que los hijos que lo acojan conozcan las costumbres y rutinas básicas y las intenten mantener. De esta forma, se disminuirá el posible impacto de los cambios de entorno doméstico.
Especialmente complicado puede resultar el momento del viaje ya que, aunque en que en la fase leve de la enfermedad viajar no suele representar un problema, a partir de la fase moderada ya no es muy recomendable, las exigencias y cambios asociados a los viajes pueden favorecer la confusión de la persona con Alzheimer y una alta demanda de adaptación para la que no está ya capacitado.
“En todo caso, un viaje con un familiar con Alzheimer es una decisión que debe sopesarse mucho y organizarlo muy detalladamente para prever las necesidades o posibles situaciones y asegurarse de que se contará con todo el apoyo que se precise
Por ejemplo, es aconsejable avisar al personal de la compañía aérea o del hotel de la condición de la persona con Alzheimer para poder recurrir fácilmente a su ayuda en caso necesario.
TENER EN CUENTA:
·        Siempre y en todo caso, ofrecer tranquilidad, seguridad.
·        Anunciar las tareas
·        Dialogar con los demás miembros de la familia sobre el cuidado
·        No exceder las actividades
·        Dar tiempos de descanso
·        Involucrar al paciente
·        Respetar las rutinas
·        Recuerda que al retornar a su vivienda puede haber desorientación, NO lo culpes por esto.
·        Evalúa si es un paseo o salida propia para el paciente según la etapa que vive.
Si requieren que los apoyemos en estas fechas, no dudes en contactarme, así logramos este espacio para que todo el núcleo familiar conozca el proceso de Alzheimer y apoye en su cuidado.
                                                                             
JANET ROJAS CEL 3124559863
                                      EXPERTA EN CUIDADOS DEL ALZHEIMER

“Cuidarte es apoyarte en esta tarea, Felices Fiestas “

viernes, 2 de junio de 2017

10 Razones por las que un cuidador de Alzheimer debe sonreír

10 Razones por las que un cuidador de Alzheimer debe sonreír

1. Sonreír nos hace atractivos:

Nos sentimos atraídos hacia las personas que sonríen; siempre querremos conocer a una persona sonriente y ver qué tiene de bueno. Sin embargo, el ceño fruncido nos aleja de la gente.

2. Nuestro estado de ánimo cambia si forzamos la sonrisa:

Cuando te sientas deprimido, trata de sonreir. Existe una gran probabilidad de que el estado de ánimo cambie para mejor. Sonreír puede engañar al cerebro y ayudar a cambiar tu estado de ánimo sin que te des cuenta.

3. La sonrisa es contagiosa

Cuando alguien está sonriendo, ilumina la habitación, cambia los estados de ánimo de los demás y hace que las personas sean más felices. Una persona que sonríe trae la felicidad con ella. Sonríe mucho y así atraerás a la gente hacia ti.

4. Sonreír alivia el estrés

El estrés puede aparecer en nuestras caras, en nuestros gestos, aunque no queramos. Sonreír ayuda a impedir que tu aspecto parezca cansado o desgastado (sabemos que los enfermos de Alzheimer captan el lenguaje no verbal con mayor facilidad). Cuando te encuentres o sientas que estés estresado, debes tomarte un tiempo para intentar sonreir; no te digo que sea fácil, pero verás cómo el estrés tiende a reducirse y tu estarás en mejores condiciones para actuar.

5. Sonreír refuerza su sistema inmunológico

Sonreír ayuda al sistema inmunológico a funcionar mejor. Cuando sonríes mejora la función inmune, posiblemente porque estás más relajado. Prevé la gripe y los resfriados con una sonrisa!

6. Sonreír reduce la presión arterial

Cuando sonríes, hay una reducción medible de la presión arterial. Compruébalo si tienes un aparato de presión arterial (tensiómetro) en casa: siéntate un momento y realiza una primera lectura de tu tensión; después, sonríe un minuto y vulve a tomártela sin dejar de sonreír  ¿Notas la diferencia? 😉

7. Sonreír libera endorfinas y serotonina

En conjunto, estos neurotransmisores hacen que nos sintamos bien. Sonreír es una droga natural.

8. Quizá ya lo seas, pero sonreír te hará parecer una persona exitosa

La gente sonriente parece más confiada, por lo que tiene más probabilidades de ser ascendido en el trabajo, por ejemplo, o de que la gente la quiera conocer. Mantén una sonrisa en reuniones y citas y comprueba cómo el resto de personas reaccionarán hacia ti de manera diferente.

9. Sonreír ayuda a mantenerse positivo

Haga esta prueba: Sonría. Ahora trate de pensar en algo negativo sin perder la sonrisa. Es difícil. Cuando sonreímos nuestro cuerpo está enviando al resto de nosotros el mensaje de que “La vida está bien!!”
Otro ejercicio que podemos hacer es dar saltitos de un lado para otro moviendo los brazos adelante y atrás a modo de bailecito, como cuando éramos niños; es imposible estar enfadado o estresado manteniendo esa actitud; es más, te retrotraerá momento alegres del pasado que puede que te reconforten. Esta idea la mantiene una colega, Gaztelu Lus Zufia; y créeme que funciona (ahora, que también te pueden tachar de “loco” 😉 )

10. Tu familiar enfermo de Alzheimer se lo merece

Nos han dado todo en vida cuando eran conscientes; que estén más o menos agresivos verbal y/o físicamente dependerá en gran parte de nuestro estado de ánimo; así que en esta etapa de enfermedad se merecen estar en paz consigo mismos y nosotros procuraremos que así sea.

Tomado de : https://www.alzheimeruniversal.eu/2013/06/26/sonrie-cuidador-a-te-vamos-a-dar-mas-de-10-argumentos/

Darlo todo por la autora de tus días Cómo ayudar a tu mamá con Alzheimer

Es muy difícil enfrentar esta enfermedad en alguien que amas, pero puedes seguir algunos consejos.
Es importante que comprendas que esta terrible enfermedad no es un síntoma normal del envejecimiento, pero es el causante más común de demencia en personas mayores de 65 años. De acuerdo con el Instituto Nacional en Envejecimiento (NIA), en Estados Unidos hay aproximadamente 5 millones de personas que lo padecen.El Alzheimer es una enfremedad que causa angustia, no sólo para quien la padece. Foto: MorgueFile

Alzheimer es un padecimiento degenerativo que ataca las neuronas en el cerebro y produce pérdida de memoria, cambios en el comportamiento y pérdida de la habilidad para realizar funciones diarias. Aunque aún se desconocen las causas de la enfermedad, se sabe que el proceso comienza décadas antes de que los síntomas sean evidentes.
Mucho antes de que el paciente sea diagnosticado con Alzheimer, se puede detectar un alto nivel tóxico en su cerebro, también se encuentra la presencia de masas cerebrales llamadas placas amiloideas y nudos en la fibra nerviosa cerebral llamados nudos neurofibrilares, los cuales causan la pérdida de comunicación entre las neuronas y el cerebro.
¿Cuáles son los síntomas?
A medida que la condición progresa, se pueden observar síntomas en las personas que lo padecen que van desde muy leves hasta extremadamente severos. Entre éstos se encuentran: la pérdida de la memoria, confusión, dificultad para realizar tareas que antes fueron rutina diaria, toma de malas decisiones, depresión, cambios en la personalidad, ansiedad, y hasta agresividad.

¿Cómo puedo ayudar a mi mamá con Alzheimer?

Primero que nada, debes cuidarte tú, para que puedas proveer el mejor cuidado a tu mamá con Alzheimer. Observar buenos hábitos alimenticios, hacer ejercicios y descansar siempre que sea posible, te ayudará a lidiar efectivamente con la delicada situación.
Nunca dudes en pedir ayuda a otros familiares y amigos. También existen organizaciones como el Alzheimer’s Foundation of America (AFA), que ofrecen orientación para miembros de la familia del paciente con Alzheimer.
Comprende las limitaciones de la enfermedad. El paciente con Alzheimer requiere visitas al médico regularmente ya que debido a la pérdida de la memoria, estos descuidan su salud. Todo lo que ayude al paciente a establecerse en el presente “aquí y ahora”, es de suma utilidad ya que le brinda seguridad. Por tal motivo, los relojes, calendarios, agendas y cualquier otra herramienta que le ayude a recordar, son útiles.

Comunicación

Entiende que la pérdida de la memoria causa temor en el paciente, por tal razón es de suma importancia que mantengas una buena comunicación con el paciente al utilizar un tono calmado y palabras sencillas cuando le hables.
Se recomienda un ambiente tranquilo y relajado. Ante la amargura que puedas estar sintiendo, es fácil que te olvides que el paciente de Alzheimer necesita de amor y ternura. Aunque puede que en determinada etapa de la enfermedad tu mamá ya no te reconozca y se muestre temerosa, es importante que sienta que no está sola en el mundo y que puede contar contigo hasta el fin de sus días.
Al final, te quedará la satisfacción de que diste el máximo por la autora de tus días y te lo agradecerás por siempre.
Tomado de : https://www.alzheimeruniversal.eu/2014/05/31/darlo-todo-por-la-autora-de-tus-dias/

martes, 11 de abril de 2017

La mayoría de los cuidadores también se enferma

Alrededor de 70% presenta estrés agudo, depresión y dolores de cabeza.

Cuidar a un enfermo no es tarea fácil. Muchas veces la tarea de mantener a ese familiar o persona querida en óptimas condiciones se torna una labor demandante en la que el cuidador puede ver afectada su salud, ocasionándole lo que se denomina "el síndrome del cuidador"
Natalie Carrera, psicóloga y especialista en dar apoyo a cuidadores de pacientes con Alzheimer, afirma que este síndrome se presenta tanto en cuidadores de pacientes en enfermedades crónicas, como en cuidadores de pacientes de enfermedades mentales, sin embargo, aclara que con estos últimos la situación tiende a complicarse porque es un paciente que no colabora y poco a poco va perdiendo autonomía y exigiendo más de su cuidador.
"Las personas que cuidan de estos pacientes van sufriendo un desgaste físico, emocional y social", comenta la especialista.
Señala que el síndrome se manifiesta de varias maneras. En lo físico aparecen alteraciones que no parecen tener una causa médica como contracturas musculares, dolores de cabeza, vomito, diarrea, perdida de apetito y alteraciones grave del sueño. 
En lo psicológico, explica Carrera los cuidadores comienzan a padecer de depresión severa, ansiedad, nerviosismo e incluso deseos de morir.
"Empieza a presentarse falta de memoria, pero no por enfermedad, sino por estrés. El mismo estrés que afecta al cuidador afecta sus capacidades mentales".
La psicóloga apunta que aunque no hay cifras exactas, la literatura médica indica que alrededor del 70% de los cuidadores presentan síntomas de padecer este trastorno.
"Hay un porcentaje nada despreciable, y esto es así porque no hay centros de apoyo, ni de cuidado para los cuidadores, porque los pacientes no se están tratando adecuadamente bien sea porque no se consigue los medicamentos, o porque no se pueden costear los mismos. Eso está disparando el porcentaje de cuidadores sobrecargados. Todos los días son más los cuidadores afectados por el estrés crónico", dice Carrera.
Destaca la especialista que se ha demostrado que la mayoría de los cuidadores son mujeres de edad media unidas en lazos de consanguinidad con el paciente o son esposas. Señala que cuando son esposos casi siempre son de la tercera edad.
Para tratar este síndrome la psicóloga explica que uno de los  pasos a realizar es buscar ayuda profesional para que trate al paciente y la carga sea menos para el cuidador.
Aconseja aprender a manejar el estrés y buscar espacios de recreación como asistir a clases de yoga, ir al gimnasio o ir al cine. "Es recomendable que el cuidador también asista a talleres de capacitación, que el grupo familiar (si es de  varios miembros) comparta y reparta tareas para que el peso no caiga en un solo miembro, sino que haya equidad". 
Carrera también recomienda informarse de la enfermedad y sus síntomas e irse actualizando en esa materia.
Tomado de: http://www.eluniversal.com/noticias/estilo-vida/mayoria-los-cuidadores-tambien-enferma_646644
Visita:https://www.queridoabuelo.com/es/inicio.html


jueves, 30 de marzo de 2017

Elegir bien a un cuidador



  • La familia continua siendo el principal punto de apoyo para muchas personas de la tercera edad.
  • A pesar de las prestaciones que se ofrecen desde las instituciones públicas y privadas son los familiares quienes más a menudo cuidan a sus mayores.
  • La incorporación de la mujer al trabajo y el ritmo de la sociedad actual imponen, cada vez con mayor frecuencia, que haya que recurrir a personas ajenas al hogar para que se encarguen del cuidado y atención de sus mayores.

La mujer sigue siendo la cuidadora principal

  • De sus capacidades y de su empatía con nuestro familiar va a depender una buena parte de su felicidad y bienestar.
  • A pesar de que la esperanza de vida es cada vez más larga no todo el colectivo de personas mayores logra llegar hasta el final de su vida en perfectas condiciones.
  • Aunque no estén enfermos a menudo los mayores requieren la ayuda de terceras personas para realizar algunas de sus tareas cotidianas como acudir al médico, cocinar o bañarse, aunque sean capaces de vivir solos.
  • Sigue siendo la familia, y en especial la mujer, la encargada de atender y de cuidar a los abuelos, a los suegros o a algún pariente de edad avanzada.
  • A pesar de su incorporación al mercado laboral y al incremento de los recursos públicos y privados de los últimos años en el 87% de los casos es una mujer la que atiende a la persona mayor de la familia.
  • En el 77% de los casos esta mujer está casada y su edad media es de 52 años.
  • En el 60% de los casos vive con el familiar que atiende y tiene algún grado de parentesco con él (el 43% son hijas, un 22% esposas y un 7,5% nueras).
  • En más de la mitad de los casos la mujer no recibe ayuda de ninguna otra persona para realizar esta tarea.

¿Cómo elegir al cuidador ideal?

  • Debe tener vocación: tiene que gustarle trabajar con personas mayores.
  • Debe tener la formación necesaria, especialmente cuando se trata de personas dependientes o imposibilitadas.
  • Debe tener intuición para alertar a la familia, al médico o a los servicios sociales de cualquier anomalía que detecte.
  • Debe tener empatía con la persona que cuida y ser respetuoso con sus costumbres.

Antes de contratar a un cuidador

  • Es importante definir las necesidades que tiene la persona de la que se va a ocupar.
  • Valorar si es una persona con un gran dependencia o que toma mucha medicación.
  • Si es una persona que sólo necesita un poco de compañía.
  • Hay que definir qué tipo de profesional necesitamos y qué tipo de titulación precisa: auxiliar de geriatría, auxiliar de clínica, persona de compañía, asistenta en las tareas del hogar, etc.
  • Debemos tener referencias de la persona elegida antes de contratarla.
  • Es importante contar con la aprobación de la persona mayor antes de meter algún desconocido en casa.

Cualidades importantes en un cuidador

  • La formación.
  • Que le guste trabajar con personas mayores.
  • Respeto a su intimidad y sus costumbres.
  • Intuición para detectar y alertar de cualquier problema.
  • Atento a sus reacciones, opiniones y gustos.
  • Tener facilidad de comunicación con el anciano.
  • Agilidad y destreza para atender a personas con problemas de movilidad.
  • Simpatía.
  • Ser cariñosos.
  • Ser motivador para que el anciano mantenga al máximo su calidad de vida.
  • Deben ser capaces de darse cuenta de sus cambios de humor, si comen o no, si les inquieta algo a la persona que cuidan y deben transmitirlo a sus familiares o a los médicos que están a su cargo.

¿Qué debe tener en cuenta la familia?

  • Hay que evitar la picaresca: a menudo las personas que se ofrecen en anuncios en la calle o en centros públicos no tiene la suficiente formación.
  • Deben supervisar su trabajo y exijirle el cumplimiento de sus funciones.

Condiciones de vida

  • La última encuesta realizada por el Imserso (Instituto de Mayores y Servicios Sociales) sobre las condiciones de vida de las personas mayores en España revela que el 91% de las personas viven solas durante todo el año mientras que el 0,6% dice rotar entre casas de sus hijos.
  • Entre los que señalaban tener dificultades para realizar alguna de las actividades básicas, un 38,5% afirmaba contar con el apoyo de las hijas, un 22,2% con el del cónyuge, un 10,2% con el de los hijos y un 9,2% con el de una empleada del hogar.
  • Más de la mitad de los mayores encuestados considera que los hijos cuidan peor a sus padres que generaciones anteriores.
  • En España se estima que el porcentaje de personas mayores que presentan una dependencia importante está entre un 10 y un 15 % de las personas mayores de 65 años.
  • A pesar del claro predominio de las mujeres en el ámbito del cuidado, los hombres participan cada vez más en el cuidado de las personas mayores bien como cuidadores principales o bien como ayudantes de las cuidadoras principales, lo que significa un cambio progresivo de la situación.

Tareas de los cuidadores

  • Ayudar en las actividades de la casa (cocinar, lavar, limpiar, planchar, etc.).
  • Ayudar en el transporte fuera del domicilio (por ejemplo, acompañarle al médico).
  • Ayudar en los desplazamientos dentro del domicilio.
  • Ayudar en la higiene personal (peinarse, bañarse, etc.).
  • Ayudar en la administración del dinero y los bienes.
  • Supervisar la toma de los medicamentos.
  • Colaborar en tareas de enfermería.
  • Resolver situaciones conflictivas derivadas del cuidado (por ejemplo, cuando está agitado).
  • Ayudar en la comunicación con los demás cuando existen dificultades para expresarse.

Tomado de :http://salud.ccm.net/faq/3708-elegir-bien-a-un-cuidador

"Cuidar a los adultos mayores en casa, el horizonte hacia donde caminar"


El envejecimiento es una realidad ineludible. Ecuador, a pesar de contar con una población en su mayoría joven frente a lo que representan los adultos mayores (cerca del 8%), no debe darle la espalda a este tema. El camino a seguir se lo mira en países con poblaciones envejecidas, como España, que ha orientado sus esfuerzos a construir una nueva cultura sobre el envejecimiento y la vejez. 

Un ejemplo de quienes llevan adelante estos procesos es Pilar Rodríguez Rodríguez, presidenta de la Fundación Pilares para la Autonomía Personal. En entrevista para Palabra Mayor de Diario EL TELÉGRAFO, plantea los desafíos que significan el envejecimiento poblacional y el horizonte hacia dónde debemos enrumbar nuestro camino como individuos, familia, sociedad y país. El envejecimiento poblacional es un fenómeno mundial, muchos lo califican como una revolución demográfica. En países como Ecuador sucede en menor tiempo en relación a Europa. ¿Cuáles son los retos y pasos a seguir para los estados y sociedades? El incremento constante de la esperanza de vida ha sido un logro de las sociedades modernas que se ha conseguido gracias a los avances sociales en salud, pensiones y condiciones de vida en general. Piénsese que este indicador en Ecuador en 1960 era de 53 años (54,5 para las mujeres y 50 para los varones), habiéndose logrado el gran salto que significa que los varones tengan en 2013 una esperanza de vida media al nacer  de 73 años, mientras que las mujeres pueden llegar a vivir 78,5. Es un fenómeno inédito en la historia de la humanidad, que requiere una adaptación de toda la sociedad en diferentes planos.

 El fenómeno del envejecimiento no solo afecta a la ciudadanía, a cada persona en particular, sino a toda la población en su conjunto.
 En el plano individual, cada uno de nosotros puede hacer mucho para mejorar su calidad de vida durante la vejez, minimizando e incluso evitando que se produzcan enfermedades y situaciones de dependencia: mantener estilos de vida saludables como el ejercicio físico, la dieta equilibrada, junto a mantener y cuidar las relaciones sociales (la familia y las amistades). Son recetas que cada uno debiéramos practicar en nuestra vida privada. Y también contribuye al buen envejecimiento mantener proyectos que nos ayuden a levantarnos cada día con una ilusión, con un porqué. Estos pueden consistir en la ayuda a la familia (cuidado de nietos/as, por ejemplo) o en el desarrollo personal (apuntarse a un curso de educación de adultos), pero también es muy beneficioso comprometerse en actividades de voluntariado en ámbitos que conecten con los intereses personales (culturales, atención social, deportivo, etc.).

 Pero las claves del autocuidado deben enseñarse a cada persona a medida que envejece, y hacerse desde los sistemas de salud para lo que se requiere que los profesionales sanitarios adquieran formación en geriatría y gerontología. Es en este sentido en el que me refería a que el fenómeno del envejecimiento también impacta en la sociedad y en los sistemas de protección social. Que la población viva cada vez más años es, sin duda, un logro social, pero también es un desafío que obliga a adaptarnos a la nueva pirámide de la población, en la que el porcentaje de personas mayores (y sobre todo, las muy mayores) va a seguir creciendo de manera intensa. Uno de los cambios que se recomienda que realicen los sistemas de protección social, en especial el sistema sanitario, es que debe pasar del objetivo de ‘curar’ al  de ‘cuidar’.

Es necesario crear un nuevo paradigma, una mirada positiva sobre el envejecimiento y la vejez que permita entender a las personas adultas mayores como un aporte y no como una carga. En general, se sigue manteniendo una imagen social negativa de las personas mayores, percibiéndolas como un ‘peso’ creciente que consume gran parte del gasto social y supone un peligro para sostener los sistemas de protección. Pero también, afortunadamente, se van reconociendo las aportaciones que realiza este grupo de población, no solo por haber participado en la construcción de sus países durante su vida de trabajo activo, sino porque ahora también aportan valor al desarrollo y al incremento de capital social.

 Lo hacen de muchas maneras, como cuando contribuyen al sostenimiento de la familia cuidando a los nietos y a las personas en situación de dependencia de su familia (cónyuges, hermanos, padres o madres). Pero también participan más en actividades solidarias y altruistas y contribuyen a la riqueza nacional, como cuando trabajan más allá de los 65 años o incluso como consumidores de viajes y ofertas de ocio y cultura. A la vez que la población envejece sucede que por el incremento de la esperanza de vida también las personas mayores viven más años.

 ¿Considera urgente trabajar en un nuevo modelo de cuidados de larga duración? El fenómeno del envejecimiento ya mencionado va a originar que la población mayor de 65 años siga incrementándose. Pero es que, además, el grupo que más va a crecer es el de las personas mayores de 80 años, que se va a triplicar en algunos países. Lógicamente, a mayor edad, más riesgo de necesitar cuidados de larga duración por sus situaciones de enfermedad o dependencia. Es preciso prepararse para afrontar el gran desafío que representa el envejecimiento y ofrecer unos cuidados dignos y de calidad a las personas que los van a necesitar. Las personas adultas mayores prefieren vivir en su casa y en su entorno a vivir en un asilo o residencia. Prefieren ser atendidas por sus familias con el apoyo de los servicios sociosanitarios que precisen.

 Hacer posible este deseo, que también reduciría costes sociosanitarios porque la atención en el domicilio es más sostenible que en instituciones, sería el horizonte hacia el que caminar. Así lo propone también la comunidad científica.


 En este sentido, hay que ofrecer desde los sistemas sanitario y social servicios diversificados y adaptados a cada caso: formación para el autocuidado y favorecer el uso de productos de apoyo y orientaciones para adaptar la vivienda a las necesidades de cada caso. Es muy importante a este respecto reconocer el valor incalculable que tienen los cuidados que la familia dispensa a los adultos mayores en situación de dependencia, pero al tiempo de realizar este reconocimiento social es indispensable que se provean prestaciones y servicios dirigidos a estos cuidadores (que en su mayoría son mujeres) para apoyar su labor y evitar la claudicación de los cuidados familiares. ¿Qué servicios son los adecuados para las personas cuidadoras? Lo primero es que dispongan de una buena formación y asesoramiento personalizado de su caso, para que conozcan las ayudas a las que tienen derecho. Por otra parte, contar con una formación adecuada para saber cuidar bien y aprender a autocuidarse es totalmente recomendable, y si esta formación se realiza en el propio domicilio, es la mejor opción. Pero también se necesitan programas de ‘respiro’ para ofrecer un tiempo de descanso a las familias cuidadoras. Los grupos de ayuda mutua que se realizan en algunos municipios y ONG son muy recomendables. 

Algunos Estados insisten en modelos tradicionales de cuidado, que no responden a las nuevas realidades, al carácter heterogéneo de la vejez y las nuevas identidades que buscan quienes están envejeciendo. ¿Es necesario redefinir las políticas, que partan desde los destinatarios y no desde supuestos? Afortunadamente avanzamos en derechos fundamentales para todos, también para los adultos mayores. Desde este paradigma de los derechos y defensa de la dignidad, es urgente hacer un cambio de modelo, como se recomienda por los expertos y los organismos internacionales, que sea integral y centrado en las personas: se trata del modelo AICP. Nuestra Fundación defiende y difunde conocimiento para hacer posible esta nueva forma de atención. Hacemos investigación y publicaciones, disponibles en la web (fundacionpilares.org). 

Trabajamos en procesos de formación con familias y personas que viven en sus domicilios, como en establecimientos de cuidados. Promovemos una verdadera transformación de las instituciones y caminar hacia el ‘modelo hogar’, pues desde la AICP se evitan algunos de los efectos negativos que tienen los centros tradicionales: pérdida de control sobre la propia vida, uniformidad en el trato, rigidez en horarios y actividades, generación de procesos depresivos, trato inadecuado, muerte prematura, etc. En España contamos con experiencias de implantación de este modelo en diferentes lugares y los resultados obtenidos en las evaluaciones son muy positivos. Otra línea de trabajo para avanzar en el modelo de atención integral y centrada en la persona (AICP) es la formación de los profesionales de todos los niveles asistenciales: titulados universitarios, auxiliares de cuidados y familiares. 

Tomado de :http://www.eltelegrafo.com.ec/noticias/palabra-mayor/17/cuidar-a-los-adultos-mayores-en-casa-el-horizonte-hacia-donde-caminar
Visita:https://www.queridoabuelo.com/es/inicio.html

miércoles, 25 de enero de 2017

5 beneficios de nadar para el cerebro.

Mejora el flujo sanguíneo al cerebro, la memoria, el estado de ánimo y hasta el aprendizaje. Los beneficios de nadar para el cerebro te gritan que vayas a por el bañador.beneficios de nadar
Me aventuro a decir que no existe un solo profesional de la salud que no esté convencido del beneficio del ejercicio físico. Sin embargo, cuando hablamos de la natación y cerebro la relación parece ser más estrecha.
En realidad, el órgano principal de nuestro sistema nervioso saca beneficios de cualquier actividad aeróbica ¿Cuál son las peculiaridades cuando esa actividad es concretamente nadar? Sigue leyendo, tal vez termines ansioso por estar ya en una piscina.

BENEFICIOS DE NADAR PARA EL CEREBRO.

La natación mejora el flujo sanguíneo a nuestro cerebro.
El aumento del flujo sanguíneo al cerebro es uno de los beneficios que en general puede aportarnos el ejercicio físico. Tal aumento se traduce en la mejoría de facultades como la memoria y la capacidad para estar enfocados en nuestro trabajo, además mejorar nuestro estado de ánimo.
Sin embargo, los beneficios de nadar para el flujo sanguíneo cerebral parecen ser mayores. Una investigación del año 2014 encontró que la sola inmersión en una piscina mejora ese proceso, lo que sin dudas es una ayuda extra a nuestros esfuerzos.
Existen numerosos testimonios de personas que nadan para recuperase de estados depresivos, combatir la ansiedad o el estrés. Muchas de esas personas no son científicos, sino que un día, por ensayo y error, descubrieron que tras nadar varias piscinas se sentían más felices. La ciencia les ha dado la razón. Recientes experimentos con ratas han encontrado que los síntomas depresivos mejoran después de nadar.
El crecimiento del hipocampo y la memoria
Aunque no puede decirse que toda nuestra memoria radique en una región específica del cerebro, sí hay zonas que tienen una participación notable en este proceso cognitivo. Entre ellas destaca el hipocampo, una de las estructuras que conforma el llamado sistema límbico del cerebro humano.
Se ha descubierto que la práctica de la natación fomenta el crecimiento de las células nerviosas de esta estructura, traduciéndose en una mejoría de la memoria.
Desarrollo de fibras nerviosas y mejoría del aprendizaje.
Nuestro cerebro, ya te lo comentamos en este artículo, es fascinante. En primer lugar se divide en dos hemisferios, derecho e izquierdo. Ambos hemisferios están separados por una estructura denominada cuerpo calloso y a través de él fluye la comunicación entre ambos. La parte izquierda de nuestro cerebro controla toda la derecha de nuestro cuerpo y viceversa.
La constante ejecución de patrones de movimientos cruzados y bilaterales durante la natación fomenta el desarrollo de las fibras del cuerpo calloso y facilita la comunicación entre los hemisferios cerebrales. Esto tiene un importante efecto en nuestras capacidades de aprender.
Natación, meditación y conciencia plena.
Durante las últimas décadas los científicos han sido cada vez más consciente de los beneficios que  las prácticas de meditación suponen para el cerebro y la salud mental. Entre estas prácticas destacan tanto las meditaciones tradicionales, basadas en un esquema Vipassana, como las practicas motrices de atención plena, siendo el yoga, entre estas últimas, una de las más populares. Lo interesante es que la natación comparte muchas similitudes con estas prácticas: estiramientos, relajación de los músculos, respiración profunda siguiendo un patrón rítmico, por lo que sus beneficios también suelen ser similares.
Tomado de :http://snip.ly/y1kzo#http://www.2ti.es/2017/01/beneficios-nadar-cerebro/